Residencias para la tercera edad: todo lo que ganarán nuestros mayores

En la actualidad, uno de los retos a los que se enfrenta la sociedad es la soledad de los mayores. Por diferentes motivos, las personas de la tercera edad están hoy, más que nunca, inmersas en una situación que no debería permitirse. Las residencias para mayores son un recurso necesario para paliar este problema.


Centros y residencias para la tercera edad en Madrid

Las residencias de mayores son excelentes soluciones para poner fin a esta terrible realidad. En estos espacios, nuestros mayores se sienten acompañados, atendidos y seguros. En ciudades tan grandes como Madrid, el ajetreo, la velocidad y las circunstancias del día a día pueden hacer que se acaben encontrando faltos de atención y de cuidados.

Has de saber que, habitualmente, las residencias de mayores son soluciones recomendadas, tanto para quienes se encuentran en una situación más dependiente, como para personas autónomas. Te explicamos a continuación sus principales beneficios.


¿Cuáles son las ventajas de residir en una residencia de mayores en Guadarrama?

Uno de los beneficios más importantes que nos ofrece una residencia de mayores en Guadarrama es la continua atención de personal médico y cualificado. Ante los problemas de salud que pueden surgir a partir de una cierta edad, es indispensable contar con personas con experiencia y conocimientos (médicos, enfermeros, personal de atención geriátrica…) que puedan diagnosticar y tratar estos trastornos.

Por otro lado, la compañía y la supervisión que esos centros ofrecen es fundamental. Caídas, olvidos o despistes son cada vez más habituales, y estas circunstancias pueden desencadenar un problema grave a largo plazo.


También debemos destacar el hecho de poder entrar y salir a voluntad. Esto quiere decir que los residentes no están obligados a permanecer continuadamente en el centro. Es decir, si por temporadas o periodos de tiempo esporádicos desean acudir al domicilio de algún familiar, pueden hacerlo con total libertad.


Además, la amplia cartera de actividades ocupacionales (ejercicio físico, juegos de mesa, talleres, etc.) hace que mantengan la mente despierta y el cuerpo activo. No olvides que esto es fundamental en todas las etapas de la vida, pero mucho más en esta.


Por último, se concentran todo tipo de servicios adicionales en un solo lugar. Ir a la peluquería, acudir a un fisioterapeuta o incluso pasear por una zona verde son actividades del día a día que, con el paso de los años, se van dejando a un lado dadas las dificultades propias de la edad. En un centro residencial para mayores encontrarás todos estos servicios y muchos más sin necesidad de salir del recinto.

En definitiva, las residencias de mayores son espacios excelentes para que nuestros mayores se sientan activos, acompañados y atendidos.