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Sarcopenia: estrategias de prevención equilibrada

La sarcopenia es la disminución progresiva de masa y fuerza muscular que suele presentarse con la edad. Aunque forma parte del proceso natural de envejecimiento, no atenderla puede afectar la autonomía y la vida diaria. No obstante, se puede prevenir con estrategias sencillas y sin complicaciones.

Cómo detectarla

Algunos indicios de sarcopenia incluyen:

  • Dificultad para ponerse de pie desde una silla o caminar distancias cortas

  • Debilidad en brazos y piernas

  • Cansancio más rápido al realizar actividades habituales

Si se perciben estos signos, consultar con un profesional de la salud permite planificar ejercicios y hábitos adaptados a cada persona.

Formas prácticas de prevenirla

  1. Mantenerse activo: Caminar por la residencia, subir escaleras de forma segura, estiramientos suaves o ejercicios con bandas elásticas ayudan a conservar la fuerza y el equilibrio. La clave está en la constancia.

  2. Cuidar la alimentación: Una dieta equilibrada con proteínas, frutas, verduras y alimentos ricos en calcio y vitamina D contribuye a mantener los músculos y huesos fuertes. No es necesario hacer dietas estrictas, sino enfocarse en hábitos saludables.

  3. Incorporar movimiento diario: Pequeñas acciones, como levantarse con frecuencia, caminar o realizar tareas ligeras, fortalecen los músculos sin esfuerzo excesivo.

  4. Recibir orientación profesional: Fisioterapeutas y médicos pueden guiar sobre ejercicios específicos según las necesidades individuales, especialmente si existen problemas de movilidad o salud.

La sarcopenia es parte natural del envejecimiento, pero con actividad física regular, buena alimentación y hábitos diarios sencillos se puede mantener la fuerza, la movilidad y la independencia. Lo importante es hacerlo de manera segura y constante, sin obsesionarse.

Nuestro compromiso en la residencia

En nuestra residencia fomentamos un enfoque cercano y positivo. Acompañamos a cada persona respetando su ritmo, reforzando su confianza y promoviendo hábitos que fortalecen cuerpo y mente. 

Prevenir la sarcopenia es posible con constancia y cuidado, haciendo que el día a día sea más activo y saludable.