Skip to main content

Rutinas invernales para personas mayores: mantenerse activo cuando hace frío

El frío no debería mandar a nadie al sofá. Con un poco de cabeza y una planificación sencilla, los mayores pueden seguir moviéndose sin renunciar a seguridad ni comodidad. Mantener la musculatura despierta, afinar el equilibrio y activar la circulación es oro puro en esta época.

¿Cuánto ejercicio y de qué tipo?

Como brújula general, se suele recomendar acumular cada semana unas cuantas horas de actividad moderada —piensa en caminar a buen ritmo— o, si el cuerpo lo permite, algo más intenso pero de menor duración. A esto se suman un par de sesiones de fortalecimiento muscular y pequeños momentos dedicados a trabajar la estabilidad. Todo es flexible: el ritmo lo pone cada persona.

Ideas de ejercicio dentro y fuera de casa

En casa:

  • Caminar de un extremo a otro del pasillo con pasos amplios.
  • Subir un par de escalones con apoyo seguro.
  • Bicicleta estática o pedaleador portátil.
  • Movilidad articular suave y tonificación con mancuernas ligeras o botellas de agua.
    Prácticas de equilibrio sujetándose a una mesa o respaldo firme.

Al aire libre:

  • Paseos cortos cuando el sol calienta algo más.
  • Espacios llanos y bien iluminados.
  • Evitar zonas con escarcha o suelos irregulares para no jugarse una caída.

Seguridad y ganas de seguir

La clave es el combo clásico: ropa en capas, suelas que agarren bien, unos minutos de calentamiento para despertar el cuerpo y beber agua aunque no apetezca. Dividir la actividad en momentos breves a lo largo del día suele funcionar mejor que una única sesión larga. Y si se comparte con otras personas, mucho más motivador… y más divertido.

Un cuidado hecho con cariño y seriedad

Nuestro equipo se toma muy en serio el bienestar de los mayores. Si quieres saber más o te apetece venir a ver cómo trabajamos, estamos aquí para ayudarte.

Fibromialgia: síntomas, diagnóstico y consejos para personas mayores

La fibromialgia es un trastorno crónico que provoca dolor muscular generalizado, cansancio persistente, alteraciones del sueño y, en muchos casos, problemas de concentración o memoria. En la edad avanzada puede presentarse junto a otras dolencias, lo que hace necesario un seguimiento médico integral enfocado en conservar la autonomía y la calidad de vida. Vamos a descubrir cómo es su diagnóstico,  además de sus particularidades, tratamientos y consejos, especialmente para nuestros mayores.

Diagnóstico y particularidades en mayores

No existe una prueba específica que confirme la fibromialgia. El diagnóstico se realiza mediante la historia clínica, la exploración física y la exclusión de otras enfermedades que puedan causar síntomas similares, como la artrosis, disfunciones tiroideas o efectos secundarios de ciertos medicamentos.
En mayores, la colaboración entre el médico de familia y el especialista en reumatología es clave para obtener una valoración completa y un plan terapéutico ajustado a sus necesidades.

Tratamientos recomendados y evidencias actuales

Las terapias no farmacológicas son el pilar del tratamiento. La educación sobre la enfermedad, el ejercicio regular adaptado (caminar, natación suave o ejercicios de fuerza ligera), la fisioterapia y la terapia cognitivo-conductual han demostrado mejorar el bienestar y reducir el dolor.
El uso de medicación puede considerarse en algunos casos —como determinados antidepresivos o neuromoduladores—, siempre bajo control médico y evitando la automedicación.

Consejos prácticos para el día a día

Dividir las tareas en periodos cortos, establecer descansos regulares, aplicar calor local y adaptar el entorno del hogar (sillas ergonómicas, buena iluminación, superficies seguras) puede disminuir los episodios de dolor.
Participar en grupos de ejercicio terapéutico o en actividades sociales guiadas también ayuda a mantener la movilidad y el estado de ánimo.

En nuestra residencia trabajamos cada día para ofrecer un cuidado profesional y humano. Diseñamos planes personalizados y espacios seguros para que cada residente se sienta atendido y comprendido.

Si deseas conocer más sobre nuestros programas o visitar nuestras instalaciones, contacta con nosotros: estaremos encantados de orientarte.

Cuidados paliativos: bienestar y dignidad para nuestros mayores

Los cuidados paliativos ponen en el centro a la persona, no a la enfermedad. El objetivo es garantizar que nuestros mayores vivan esta etapa con serenidad y sin dolor.

Dimensiones del cuidado

  • Física: alivio del dolor y control de síntomas.
  • Emocional: acompañamiento psicológico para reducir la ansiedad.
  • Social: apoyo a las familias para afrontar la situación.
  • Espiritual: respeto a los valores y creencias de cada persona.

Este tipo de atención favorece la autonomía, mejora la calidad del descanso y ayuda a que cada día tenga valor y significado. Además, la familia se siente apoyada y acompañada.

El respeto como base

Los cuidados paliativos se fundamentan en la dignidad y el respeto a las decisiones de la persona. Cada cuidado se adapta a su historia de vida, sus deseos y sus necesidades.

En nuestra residencia creemos que cada etapa merece ser vivida con humanidad y acompañamiento. Nuestros profesionales especializados ofrecen cuidados paliativos que alivian, acompañan y cuidan de verdad.

Contacta con nosotros y descubre cómo podemos ayudarte a cuidar de quienes más quieres.

Salud cardiovascular en la tercera edad: cómo cuidar el corazón y vivir con más energía

El corazón es el motor de la vida, y cuidarlo en la etapa de madurez es fundamental para mantener la vitalidad, la autonomía y el ánimo. Envejecer no tiene por qué significar renunciar a una vida activa y plena. Con pequeños gestos diarios, podemos preservar la salud cardiovascular y disfrutar de una rutina más saludable y feliz.

En este artículo te contamos cómo hacerlo, con recomendaciones sencillas y efectivas pensadas para el bienestar de nuestros mayores.

1. Alimentación: lo que comemos, también lo siente el corazón

Una dieta equilibrada es clave para mantener la presión arterial y el colesterol bajo control. Lo ideal es seguir una alimentación rica en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y pescado azul, evitando el exceso de sal y grasas saturadas.

En nuestra residencia, los menús se adaptan a las necesidades de cada persona, priorizando ingredientes frescos y técnicas de cocinado saludables. Comer bien no solo es cuestión de salud, sino también de disfrute.

2. Movimiento diario: el mejor aliado del corazón

La actividad física moderada mejora la circulación, regula la tensión arterial y aumenta el bienestar general. No hace falta correr maratones: caminar a buen ritmo, practicar gimnasia suave o participar en talleres activos es más que suficiente para fortalecer el sistema cardiovascular.

Además, moverse mejora el estado de ánimo, la calidad del sueño y la confianza personal. En nuestros centros, organizamos actividades adaptadas para mantener el cuerpo —y también el ánimo— en forma.

3. Bienestar emocional: cuidar el corazón también es cuidar las emociones

El estrés, la tristeza o la soledad pueden afectar directamente al corazón. Por eso, acompañar emocionalmente a nuestros mayores es tan importante como atender su salud física. Crear rutinas agradables, mantener vínculos sociales y disfrutar de momentos de calma y compañía son parte esencial del cuidado integral.

En nuestra residencia fomentamos un entorno cercano, afectuoso y alegre, donde cada persona se sienta valorada y acompañada.

4. Seguimiento médico y prevención: claves para una buena salud

Las revisiones periódicas permiten detectar a tiempo posibles riesgos y adaptar el tratamiento si es necesario. Desde la tensión hasta el ritmo cardíaco, el control médico es esencial para vivir con tranquilidad y prevenir complicaciones.

Por eso contamos con un equipo médico atento y comprometido que realiza un seguimiento continuo y personalizado de cada residente.

¿Te gustaría saber más sobre cómo cuidamos el corazón de quienes más importan?

En nuestra residencia, el bienestar cardiovascular forma parte del cuidado integral que ofrecemos a nuestros mayores. Si quieres más información o deseas conocer de cerca nuestro enfoque, estaremos encantados de hablar contigo.

Contáctanos. 

Aprender, recordar y reír: el valor de las relaciones intergeneracionales

En un mundo que a menudo segmenta a las personas por edad, fomentar espacios donde distintas generaciones puedan encontrarse, escucharse y compartir es más valioso que nunca. Las relaciones intergeneracionales son un puente que enriquece a todos.

Un puente entre generaciones que enriquece a todos

La conexión entre mayores y jóvenes ayuda a reducir la sensación de soledad en las personas mayores, un factor que afecta profundamente su calidad de vida. Además, estas relaciones intergeneracionales estimulan la memoria a través del recuerdo de vivencias pasadas, aportan alegría, mejoran el estado de ánimo y dan sentido a la rutina diaria.

Para los jóvenes, especialmente en etapas de formación, este tipo de interacción ofrece una visión más rica de la vida, una fuente de aprendizaje emocional y un espacio para desarrollar valores como la paciencia, el respeto, la escucha activa y la gratitud.

Propuestas que fomentan las relaciones intergeneracionales

Proyectos de lectura compartida, juegos cooperativos, talleres de cocina tradicional o intercambio de experiencias de vida son solo algunas de las actividades que obtienen excelentes resultados en el fomento de las relaciones intergeneracionales.

Cuidar también es conectar

En nuestras residencias abrimos las puertas a estas experiencias, convencidos de que la conexión humana es parte fundamental del bienestar. ¿Te interesa conocer nuestras actividades? Contacta con nuestro equipo para descubrir cómo trabajamos este vínculo tan valioso.

Dormir bien en la madurez: claves para un descanso reparador

Con el paso de los años, el patrón del sueño cambia. Nuestros mayores pueden tener más despertares nocturnos, menos horas de sueño profundo o dificultades para conciliar el sueño. Por eso, una buena higiene del sueño es clave para su bienestar diario.

Hábitos que favorecen un mejor descanso

Algunos consejos útiles incluyen mantener horarios regulares, evitar siestas largas y limitar bebidas estimulantes por la tarde. También es clave crear un ambiente adecuado: habitación ventilada, colchón confortable y poca luz artificial.

Actividades relajantes como la lectura, escuchar música suave o realizar estiramientos antes de acostarse pueden preparar cuerpo y mente para dormir mejor. Evitar el uso de pantallas o conversaciones intensas al final del día también favorece un descanso más profundo.

Cuidar el sueño es cuidar la salud

En nuestras residencias consideramos el descanso como una parte esencial del cuidado integral. Si quieres conocer nuestras rutinas y espacios pensados para el bienestar nocturno, estaremos encantados de contártelo. ¡Contacta con nosotros!

¿Qué es el envejecimiento activo?

El envejecimiento activo es un concepto que define la manera de vivir esta etapa de la vida de forma plena, autónoma y saludable. Lejos de asociarse al declive, propone un enfoque positivo y preventivo, centrado en mantener la calidad de vida, la participación social y el bienestar físico y emocional de las personas a medida que envejecen.

Pilares fundamentales del envejecimiento activo

Se basa en cuatro pilares fundamentales: la salud, la participación, la seguridad y el aprendizaje continuo. Esto implica fomentar hábitos saludables (como una alimentación equilibrada y la práctica de ejercicio físico adaptado), promover actividades que estimulen la mente, facilitar el contacto social y favorecer un entorno seguro y accesible.

El envejecimiento activo no tiene una única fórmula. Cada persona lo vive de forma distinta, según sus capacidades, intereses y entorno. Lo importante es mantener un estilo de vida lo más autónomo posible, dentro de sus posibilidades, y sentirse parte de la comunidad.

Prevención y bienestar emocional

Además, se ha demostrado que este enfoque ayuda a prevenir enfermedades crónicas, a reducir el riesgo de deterioro cognitivo y a mejorar el estado de ánimo. También contribuye a mantener el sentido de propósito, la autoestima y la conexión con los demás.

Fomentar un envejecimiento activo es, en definitiva, apostar por una etapa vital con significado, independencia y bienestar. ¿Te gustaría saber cómo podemos hacer que tus seres queridos disfruten de una etapa llena de bienestar? ¡Escríbenos!

Insuficiencia cardíaca en personas mayores: cómo identificar sus señales

La insuficiencia cardíaca es un trastorno crónico en el que el corazón pierde parte de su capacidad para bombear sangre de forma eficiente. Aunque puede aparecer a cualquier edad, es más común en adultos mayores, en parte por el desgaste natural del sistema cardiovascular y la presencia de otras patologías como hipertensión, diabetes o enfermedades valvulares.

En la tercera edad, los síntomas pueden confundirse con signos normales del envejecimiento, lo que retrasa su detección. Por eso, es importante conocer las señales de alerta y observar posibles cambios:

  • Cansancio constante: sensación de fatiga tras realizar actividades habituales o esfuerzos mínimos.
  • Dificultad respiratoria: falta de aire al caminar o al estar acostado.
  • Edemas: hinchazón en extremidades inferiores o abdomen por acumulación de líquidos.
  • Incremento rápido de peso: suele estar relacionado con la retención de líquidos.
    Desorientación o confusión: especialmente si aparece de forma repentina, puede ser síntoma de menor oxigenación cerebral.
  • Falta de apetito o digestiones lentas: consecuencia de una menor irrigación en el sistema digestivo.

Reconocer estos signos a tiempo permite intervenir antes y mejorar el pronóstico y la calidad de vida de quienes los padecen. Un diagnóstico temprano, junto con un plan de cuidados individualizado, puede marcar la diferencia.

En nuestra residencia, nos esforzamos por ofrecer la mejor atención gracias a un equipo cualificado que vela cada día por el bienestar físico y emocional de nuestros residentes. 

¿Quieres saber más sobre cómo trabajamos? Estamos aquí para ayudarte. ¡Contáctanos!

El poder de la risa en el bienestar de las personas mayores

La risa no solo es una manifestación de alegría, sino también una forma natural de mejorar la salud. La risoterapia, que se basa en generar risa de manera consciente, es una técnica utilizada para promover el bienestar emocional y físico en nuestros mayores.

Beneficios de la risoterapia en la salud

  • Reducción del estrés y la ansiedad: reír ayuda a disminuir la tensión emocional al liberar endorfinas y reducir los niveles de cortisol.
  • Refuerzo del sistema inmunológico: la risa favorece la producción de anticuerpos, fortaleciendo las defensas del organismo.
  • Favorece la conexión social: compartir risas con otras personas fomenta relaciones positivas y combate la soledad.
  • Estimulación de la actividad cerebral: potencia la memoria, la creatividad y la agilidad mental.
  • Mejora de la salud cardiovascular: favorece la circulación sanguínea y regula la presión arterial, reduciendo el riesgo de enfermedades cardíacas.

¿Cómo integrar la risoterapia en la rutina diaria de nuestros mayores?

  • Actividades grupales de humor: asistir a sesiones de risoterapia o participar en dinámicas de risa colectiva.
  • Disfrutar del entretenimiento humorístico: ver películas, programas o leer contenido que despierte sonrisas.
  • Juegos en compañía: realizar actividades recreativas con familiares y amigos para generar momentos de diversión.
  • Incorporar el humor en lo cotidiano: buscar el lado positivo de las situaciones y fomentar una actitud alegre.

Conclusión

La risoterapia es una herramienta sencilla y accesible para mejorar la calidad de vida. Fomentar momentos de risa en el día a día contribuye a una mayor sensación de bienestar y felicidad. ¡Nunca es tarde para reír y disfrutar de sus múltiples beneficios!

Leer en la vejez: una herramienta para la mente y el alma

La lectura es una actividad enriquecedora en todas las etapas de la vida, pero en la tercera edad adquiere un papel crucial en el bienestar mental y emocional.

Beneficios de la lectura para la salud cognitiva

La lectura ayuda a mantener el cerebro activo, reduciendo el riesgo de deterioro cognitivo y fortaleciendo la memoria y la concentración.

Impacto emocional de la lectura

La lectura no solo es un pasatiempo enriquecedor, sino también una herramienta poderosa para el bienestar emocional de las personas mayores. A través de los libros, se pueden experimentar nuevas realidades, revivir recuerdos y encontrar compañía en las historias y personajes. La lectura ayuda a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y combatir la sensación de soledad, brindando momentos de tranquilidad y evasión. Además, puede ser un estímulo para la memoria y la creatividad, favoreciendo una actitud positiva ante la vida.

¿Cómo fomentar el hábito de lectura?

Existen diversas maneras de integrar la lectura en la rutina diaria de las personas mayores y hacer de ella una actividad placentera:

  • Elegir libros adecuados: historias con temáticas de interés, formatos de fácil lectura o ediciones con letra grande pueden hacer que la experiencia sea más cómoda y atractiva.
  • Utilizar audiolibros: son una excelente opción para quienes tienen dificultades visuales o prefieren escuchar historias mientras realizan otras actividades.
  • Participar en clubes de lectura: compartir opiniones sobre un libro fortalece el sentido de comunidad y ofrece una oportunidad de socialización.
  • Establecer un horario de lectura: crear el hábito de leer en un momento específico del día, como antes de dormir o después del desayuno, ayuda a incorporarlo de manera natural en la rutina.

Fomentar la lectura en la tercera edad no solo aporta entretenimiento, sino que también fortalece la salud mental y emocional, contribuyendo a una mejor calidad de vida.